«Necesitamos una plataforma» suele ser el inicio de una conversación, no una especificación. Antes de elegir pantallas o tecnología, explica qué trabajo debería resultar más sencillo para las personas que la utilicen.

Elige una tarea principal

Describe una situación concreta: recibir una consulta con contexto, organizar una solicitud o mostrar el estado de un trabajo. Identifica quién la inicia, qué necesita aportar y cómo sabrá que ha terminado.

Separa los usuarios y sus permisos

Una página pública, un cliente y una persona del equipo pueden necesitar accesos distintos. Haz una lista de qué información puede ver o cambiar cada uno. No supongas que toda la información de un proceso debe ser pública.

Define qué datos son necesarios

Relaciona cada campo con una finalidad. Evita pedir datos que no se vayan a utilizar y piensa quién atenderá lo recibido. Un formulario solo es útil si detrás existe un modo de revisar y continuar las solicitudes.

Acota una primera versión útil

Ordena las funciones entre imprescindibles para empezar y mejoras posteriores. Explica cómo se comprobará cada recorrido, qué servicios externos requiere y quién revisará el contenido antes de publicarlo.

Prepara una entrega que puedas mantener

Incluye en la conversación el dominio, los accesos, las actualizaciones y la responsabilidad sobre los contenidos. El alcance, los plazos y el mantenimiento deben quedar definidos para cada proyecto.

Da forma a tu encargo

En Creamos tu plataforma puedes conocer cómo planteamos un proyecto digital en Borras&Ro y preparar tu consulta con Susana.

Contenido editorial de orientación general. No sustituye la revisión de tu caso por un profesional.